Llevo aquí ya casi un mes así que las primeras impresiones ya están algo maduritas pero es que si algo destaca de esta universidad es el nivel que exigen y la cantidad de trabajos que te mandan. (No recuerdo quién me dijo que estar aquí era como irse de vacaciones…) Son menos horas de clase que en España pero mucho más trabajo.
El campus es magnífico. Está lleno de árboles, césped, ardillas, calles anchas y edificios con personalidad. Eso sí, estar tan cerca de la naturaleza tiene algunos inconvenientes y es que estos últimos días las calles están plagadas de unos mosquitos que no voy a intentar traducir y por aquí llaman “soybean aphids”.
Hablando de coches, al caminar por el campus tengo una extraña sensación: por un lado el mundo parece más grande al ver mucho más cielo pero por otro lado los coches americanos son bastante más grandes que los europeos. Es como si mi perspectiva del mundo se hubiese distorsionado.

Green Street: una de las calles más concurridas del campus y donde como como y ceno la mayoría de los días.
Esta universidad es, por la cantidad de estudiantes que tiene, una de las que más estudiantes extranjeros tiene. Para los que vivan en Madrid y cojan el metro de vez en cuando es como ir en la línea 1 o la línea 3 que a veces hay tantos extranjeros que es difícil ver personas autóctonas. Aquí aparte de mejicanos y árabes lo que más hay son asiáticos, principalmente chinos. Hay veces que vas a cruzar la calle y la mayoría son asiáticos.
He encontrado americanos simpáticos, agradables y educados pero también he encontrado los típicos chulos que se ven en las películas que andan como si el resto del mundo estuviese unos cuantos palmos por debajo de ellos, negros en bici que se paran en pleno cruce y escupen enfrente de coches caros de blancos, gente que conduce coches que tienen unos altavoces con un subwoofer tan potente que cuando pasan por delante de mi habitación tiembla la ventana, tres o cuatro emails de alerta a todo el campus de chicas que han sufrido “asaltos sexuales” y robos en tiendas cercanas. No pasan más de dos o tres días sin oir coches de policía, bomberos o ambulancias. Entre que esto es Estados Unidos y que estamos en un campus con más de 40,000 personas en la edad de mayor alteración hormonal supongo que es de esperar un grado de respeto menor.
Para no acabar la entrada así voy a presentaros a una de mis muy educadas vecinas, Pinky. Poco a poco voy aprendiendo cosas sobre ellas. Antes de ayer sin ir más lejos empecé a oir el sonido de muchas cosas golpeando el suelo fuera de la habitación. Cuando me asomé a la ventana vi a Pinky a todo correr por entre la hierba oliendo y catando algunos frutos que habían caído del árbol. Interesante. Me volví a estudiar pero al poco de nuevo los ruidos. Me acerqué de nuevo y ahí seguía la bandida en medio de una lluvia de frutos . Mi mente calculadora me comentó que la diferencia entre dicha lluvia de frutos y frutos que caen normalmente parecía estadísticamente significativa por lo que probablemente no se debía al azar así que incliné la cabeza y vi a una hermana de Pinky dando brincos como loca entre rama y rama, diez o quince metros más arriba, haciendo que cayesen todos esos frutos. Una ardilla de un árbol vecino se intentó unir al festín pero Pinky no parecía estar por la labor y le enseñó las patas (supongo que si eres otra ardilla eso es un gesto amenazador) y se puso a correr detrás de ella hasta que se alejó.






muy interesante! como siempre las fotos muy buenas!
Por un momento esperé que Pinky fuera una cheerleader vestida de rosa.
Por lo demás, muy interesante, como siempre.
@kps yo lo hubiese preferido :>
Bonito rabo tiene esa ardilla.
Muy buenas las fotos Slnc, y andate con cuidado no vayas a ser la próxima victima de agresión sexual, que eres una perita en dulce.
Hola,
En primer lugar decir muy buena entrada como siempre, me ha encantado,eres un gran maestro de la fotografia,además de ser gran maestro en mil cosas más.
Me sorprende bastante ver tanta gente en fila,parece…no se…un macrobotellón…un concierto de Michael Jackson.
En cuanto al tema de coches,en america predominan los coches músculo,o como se dice alli Muscle Car,y son todos extremadamente grandes,sobre todo los Crysler c300,Ford Mustang,Cadillac y los Camaro.Debido a su exagerado peso(un Crysler c300 puede pesar unos 1800kg) llevan motores exagerados,es normal ver un Mustang personalizado con un motor de 5500cc,imposibles de darles de comer a estos bichos en España,un 5500cc con unos 350cv puede consumir unos 30€ de gasolina cada 100km(En España).Y ya no cuento más que me lio.Espero tu entrada de American Cars,supongo que dentro de muchos meses,pero weno.
Las ardillas de america parece que tienen muy poco pelo por el cuerpo con respeto a las de España,además de ser marrones.
No me lio más.Esto quiere decir que me ha gustado mucho.Saludos!
Juanito!!!! q way! estar por los estates!!! espero lo estes pasando muy bien! un besazooo
¡¡Martita!!! ¡Cuánto tiempo! ¡Por aquí muy bien, gracias, está lleno de ardillas! Te deseo lo mismo para el curso que creo que has empezado esta semana y mucho ánimo, verás como se pasa pronto! :)
¡Un beso!
La green street me ha recordado a la serie Eureka, la cual no sé si sigues. Como el campus sea la mitad de interesante que la ciudad de la serie, no te ibas a aburrir.
Y no viste a la zarigüella de Ice Age? :P
Gracias a todos por los comentarios sobre las fotos (cuando puse el comentario anterior juraría que os había respondido).
kr0n, kps: kps ha visto esas “otras” fotos, él te puede decir…
greeenn: tú me ves con ojos indecorosos…
Serginho: me falta mucho por aprender :P
blandford: la seguí hasta el final aunque no me acuerdo muy bien de la parte final…
kareluna: no :P
sabes muy bien cual es mi correo slnc. Y sabes muy bien que tengo gmail y que tengo muuuucho espacio para albergar esas “otras” fotos… ejem